Ser mejor persona equivale a evolucionar. Según la tradición egipcia, Dios creó al ser humano con el objetivo de traer conciencia al universo. Para ello, ideó un sistema mediante el que el ser humano crece y evoluciona a través de vivir diferentes experiencias de vida basadas en la dualidad o el contraste. Y según la tradición egipcia esto se conseguía en un ciclo de 700 encarnaciones.
Aunque en Occidente muchas de estas tradiciones no se comparten, el significado de fondo sí sigue latente. Querer ser mejor persona, equivale a querer crecer y evolucionar. En el camino, se van dejando atrás las emociones más densas y negativas, para abrir el corazón a emociones más elevadas que nos permiten abrir el corazón y ser más tolerantes los unos con los otros.
Ser mejor persona
Ser mejor persona tiene todo que ver con hacer un cambio profundo en la personalidad que pasa por diferentes fases. Por eso, el primer paso para transformarse en una persona mejor, es aceptarnos tal y como somos ahora. Y esto, aunque puede parecer sencillo, muchas veces no resulta nada fácil.
Cuando nos vemos a nosotros mismos siendo poco tolerantes, egoístas, agresivos, cobardes o cualquier otra cualidad etiquetada como negativa, normalmente sufrimos. Y la respuesta a este dolor es una negación o una represión total de nuestra conducta negativa. Nos mentimos a nosotros mismos diciéndonos que no somos así o fingimos que lo que no nos agrada no existe dentro de nosotros. Otra tendencia común es responsabilizar a otros de nuestros sentimientos y comportamientos negativos.
Sin embargo, si no somos capaces de aceptar nuestras sombras y entenderlas como parte de lo que somos, jamás podremos crecer para ser mejores personas. La razón es muy sencilla. Si no eres capaz de aceptar tus errores y mirarlos con compasión, ¿Cómo vas a poder mostrar compasión ante los errores de otra persona? Hasta que no lleguemos a ese punto, seguiremos juzgándonos a nosotros y a los demás.
Cómo aprender a ser mejor persona
Si ya hemos comprendido que la base para ser una persona mejor está en ser mejores con nosotros mismos, podemos seguir avanzando hacia una comprensión cada vez mayor de lo que es ser mejor persona. Una vez que nos aceptamos incondicionalmente, podemos empezar a aceptar incondicionalmente a los demás y al mundo en general.
El siguiente paso podría ser trabajar en la ecuanimidad. Es decir, saber mantener un estado de ánimo estable ante las diferentes situaciones de la vida, independientemente de cómo estas sean. La ecuanimidad es una gran virtud porque nos permite ser pacíficos incluso en entornos estresantes o violentos. Ser pacíficos no significa no saber defendernos, significa elegir conscientemente no usar la violencia para hacerlo.
La base de la ecuanimidad está en la capacidad de entender y ser profundamente conscientes de que nunca se trata de lo que hagan los demás, sino de cómo elegimos actuar nosotros. Si una persona te insulta no significa que tú tengas que responder igual. Perfectamente, podríamos desarrollar una mirada compasiva hacia el otro que nos permitiera ver cómo está actuando presa de la ira y elegir no responder igual.
Cómo ser mejor persona cada día
El gran desafío para ser mejor persona en todos los aspectos son nuestras relaciones. Podemos trabajar en nuestro interior para aprender a aceptarnos incondicionalmente y conseguirlo. Además, podemos dedicar tiempo diario a nuestra práctica de meditación y sentir que hemos desarrollado la conciencia suficiente como para no ser controlados por nuestras emociones y pensamientos negativos, siendo más ecuánimes.
Sin embargo, si no somos capaces de llevar esto a la práctica, realmente no hemos conseguido una transformación profunda de nuestra persona y, por lo tanto, no hay evolución real. El desafío llega cuando la persona con la que convives vuelve a hacer eso que te saca de quicio y tú eres capaz de no pegarle un grito y, desde la calma, sabes expresar cómo te sientes.
Las relaciones nos ponen al límite para que seamos conscientes de dónde debemos seguir trabajando para conseguir nuestro objetivo de ser mejores personas. Son una práctica para trabajar día a día. En el momento en el que un conductor nos adelante por la derecha y salga el primero por el semáforo, en el que nosotros llevamos parados cinco minutos o más, y no sintamos el deseo de nombrar a toda su familia uno por uno, sabremos que hemos hecho un gran trabajo.
Consulta a los Registros Akashicos para ser mejor persona
Los Registros Akashicos son una herramienta increíble y maravillosa para ayudar a obtener claridad sobre conflictos en las relaciones. Como si se tratasen de un espejo, nos muestran dónde podemos trabajar con nosotros. Sin duda, la información que se obtiene en los Registros Akashicos está al servicio del espíritu, al servicio de la vida y se revela para nuestro bien más elevado.
Muchas veces nos cuesta ver nuestras sombras. Tendemos a culpar a los demás de lo que nos pasa y solemos ir por nuestro camino de vida repitiendo patrones hasta que se presenta una situación límite donde ya no podemos escondernos más ni echar balones fuera. Las consultas de los Registros Akashicos con dulzura, pero con una claridad contundente, nos muestran esas partes de nosotros que requieren atención consciente y trabajo. Nos ayudan a tomar conciencia para ser mejores personas.
Trabajo con la Terapia Regresiva para ser mejor persona
En muchísimas ocasiones queremos cambiar y no podemos. Nos cuesta la misma vida romper hábitos y patrones. Otras veces, es como si nuestras reacciones nos poseyeran a nosotros sin ningún control por nuestra parte. Explotamos, somos agresivos, decimos cosas hirientes y luego nos sentimos mal y nos infravaloramos. O eso, o vivimos en una guerra constante contra el mundo en la que los demás siempre son los responsables y tienen la culpa de todo.
Este tipo de comportamiento no solo nos impide ser felices, sino que no deja que salga a luz lo mejor de nosotros, impidiendo que seamos mejores personas y demos a los demás y al mundo todo lo que realmente tenemos dentro y podemos dar.
En estos casos la Terapia regresiva ha demostrado ser muy efectiva. Como se trabaja a nivel de la mente subconsciente, las heridas profundas que nos hacen reaccionar sin pensar, sanan. Y el condicionamiento profundo que nos vuelve rígidos y poco tolerantes en nuestras relaciones, se va liberando. Con el paso de las sesiones, vamos soltando la carga negativa que teníamos retenida dentro y lo mejor de nosotros sale a relucir de forma armoniosa y natural, permitiéndonos ser mejores personas cada día.
Si sientes que ha llegado el momento de crecer y seguir evolucionando para ser una mejor versión de ti, pide una cita. Tanto los Registros Akashicos como la Terapia Regresiva son excelentes herramientas que pongo a tu disposición. Podrán ayudarte a seguir avanzando, desde el amor y la aceptación, en tu camino. Mucha suerte.

