Las lecturas de los Registros Akashicos son una práctica completamente segura. por lo que los peligros de los Registros Akashicos son nulos. Durante las lecturas de los Registros, tanto la persona que hace la lectura como la que la recibe se conectan a una energía elevada que proviene de los niveles más altos de la conciencia. Todo lo que se canaliza durante la lectura se canaliza para el mayor bien de la persona que recibe la lectura y de todos los implicados.
Se trata de una práctica bonita, positiva, llena de sabiduría, donde el canalizador se conecta con los Registros Akáshicos de la persona que realiza la consulta, siempre con una intención benévola, donde se busca aportar luz y claridad, desde una perspectiva elevada, sobre las circunstancias de vida de la persona que necesita la información, siempre teniendo en cuenta el bien mayor. Es una práctica libre de egoísmo donde se manifiesta una conciencia de respeto y de unidad con toda forma de vida.
Ni siquiera es una práctica que dependa de la intención de la persona que canaliza. Los Registros Akáshicos están ubicados en los niveles más elevados de la conciencia y, por lo tanto, cuando se conecta con ellos solo se conecta con luz. Con información pura que es transmitida por los Maestros, los Amados y los Profesores de la persona que desea la consulta, siempre para su mayor bien. Por eso, no hay riesgo de contactar con entidades extrañas o dañinas.
¿Y si la persona que lee los registros akáshicos tiene malas intenciones?
Si la persona que canaliza, en algún momento, tuviera malas intenciones, eso se percibe fácilmente porque el nivel de información durante la lectura descendería. De repente, la persona dejaría de aportar información valiosa, con capacidad de transformar y el nivel de la sesión de lectura se empobrecería totalmente.
Esto es fácil de reconocer por la persona que recibe la lectura porque, en lugar de sentir una sanación y una elevación de la energía, lo que se traduce como bienestar, sentirá una energía enjuiciadora que no aportará nada positivo y será muy pobre. Si alguna vez se experimenta eso con una lectura, con terminar en ese mismo momento y no volver a contratar una sesión con esa persona es suficiente y no se percibe ningún tipo de daño o perjuicio por ello.
Peligros de los registros Akáshicos: conclusión
En definitiva, los Registros Akashicos no entrañan ningún peligro en sí mismos. Las dos personas permanecen conscientes durante las lecturas y siempre reina un ambiente de sanación, de elevación, de confianza y respeto mutuo.
Esto no quiere decir que todo lo que se muestre sea siempre positivo, quiere decir que todo lo que sale de una lectura tiene una finalidad positiva. Por supuesto, a veces, es necesario señalar aspectos que se pueden mejorar o patrones negativos y destructivos de la persona que realiza la consulta. Eso forma parte del proceso de tomar consciencia y responsabilizarse sobre la propia vida.
Sin embargo, esta información siempre se ofrece de una forma respetuosa, enfocada a la evolución y el aprendizaje de la persona y por eso es tan valiosa. A veces tenemos que abrir los ojos ante cosas que debemos ver para poder cambiar.
Pero todo lo que se hace y se ofrece desde los Registros está impregnado de amor universal y de consciencia y esa es la sensación que se percibe incluso cuando se nos está mostrando un patrón negativo sobre nuestra propia conducta. Jamás en una lectura se recibe un daño, un juicio o una información que deja a la persona con la autoestima dañada o los sentimientos heridos.
Por eso, las lecturas de Registros Akashicos son una práctica hermosa y positiva, llena de sentido y que siempre da a las personas aquello que están preparadas para recibir. Son los Maestros, Profesores y Amados los que deciden que información bajar y jamás asustan, atemorizan, amenazan o manipulan. Todo lo que desciende, desciende por el mayor bien de la persona, teniendo en cuenta sus circunstancias, y eso se nota por el bienestar y la sensación tan bonita que experimentan los clientes tras sus lecturas.

